Las Seguidillas de Leciñena

 

Seguidillas

Cuenta la leyenda que la noche del 15 de marzo de 1283 se ausentó la Virgen de la Huerta de su ermita en el pueblo de Magallón y fue llevada por los ángeles hasta el monte de Leciñena, donde se apareció al pastor Marcén entre resplandores y luces, mandándole que fuese al pueblo y contase la divina voluntad de que allí edificasen una ermita en su honor.

No creyeron los de Leciñena la noticia transmitida por el pastor pero su rebaño, arrastrado por una fuerza sobrenatural, trepó hasta el lugar y para que creyesen al pastor, según cuenta el P. Faci, "le dio el mismo señal que el año 1269 había dado al pastor Pedro Nobes, apareciendo en un olivo cerca de la villa de Estercuel y fue que el pastor tenía la mano derecha tan pegada a la mejilla derecha que ningunas fuerzas fueron bastantes para apartarla".

Rindiéndose a la evidencia, los leciñenses construyeron la ermita. La fama del suceso llego a Magallón que inmediatamente reclamó la devolución de la imagen, trasladándola al santuario de Nuestra Señora de la Sagrada de Monzalbarba. Pero nuévamente volvió la imagen por sí sola al lugar de la aparición y de nuevo se trasladó esta vez a la iglesia del Portillo de Zaragoza, repitiéndose el prodigio y volviendo a Leciñena. Aún hubo un tercer intento de contradecir la voluntad de la Virgen y la imagen fue trasladada al Pilar. Pero la Virgen volvió por tercera vez a su ermita y allí quedó.

Coplas a Nuestra Señora de Magallón en tono de seguidillas

En las seguidillas de Leciñena se alaba a Nª Sª de Magallón como madre constante, protectora en estos montes pero también en los mares, y en general en toda la tierra, amparo y consuelo de los hijos de Leciñena y de los comarcanos. Todo lo relacionado con ella merece en las sucesivas estrofas los epítetos más positivos: el monte escogido, así como el templo en que se instaló, son preciosos, la imagen brilla, el santuario relumbra, el pueblo en que se instaló es dichoso, el día en que apareció hermoso...

Hay que señalar que junto a las conocidas seguidillas, existe todo un ciclo musical con muy diversos ritmos y temas, dedicado a la Virgen de Magallón.


Hoy es día de todos
Los hijos de Eva
Y en especial los hijos
De Leciñena,
Pues es muy justo
Que el día se celebre
Con mucho gusto.


En el monte precioso
Muy escogido
Tenemos a la Madre
Del Rey divino.
Es importante
Alabar a María,
Madre constante.

...
La causa de alegrarnos
En este día
Fue virgen del cielo
Con su venida.
Y desde entonces
Tenemos protectora
En estos montes.

Tenemos en el monte
De Leciñena
Una imagen que brilla
Toda la tierra.
No hay que dudarlo;
Mirad cómo relumbra
Su Santuario.

Hijos de Leciñena,
Que en Vos confían,
Dales gloria en el Cielo,
Virgen María.
Y así diremos
Que logramos la dicha
Que merecemos.

Si alcanzamos el Cielo
Que deseamos,
Será nuestra alegría
Con entusiasmo.
Y, sin dudarlo,
Diremos que la Virgen
Es nuestro amparo.

Este pueblo dichoso
Gloria consigue
Venerando a María
Con celo firme.
Dichoso pueblo
Porque vino María
Para consuelo.

De Magallón viniste
Por tu destino
A parar en la copa
De un verde pino.
¡Oh, claro Cielo!
¡Cuánta fue la alegría
en este pueblo!

La causa de venirse
Desde esa villa
Fueron Martín y Antón
Por homicidas.
Hacia el altar se llegan
Donde allí estaba
Juan de Albir abrazado
A la Virgen Santa.

Y con qué rabia
Le traspasan el cuerpo,
También el alma.
Al ver el sacrilegio
De los dos fragos
María se nos vino
Como un encanto.

Oh, día hermoso,
Porque vino María
Para nosotros.
En el quince de marzo
Fue aparecida
A un pastor inocente.
¡Dichoso día!

Nadie lo ignora
De que fue aparecida
Allá a la aurora.
El pastor inocente
Nos dio el aviso
Que Dios había obrado
Dichoso prodigio.

Norte precioso
De prodigios tan grandes,
Somos dichosos.
Creídos del aviso
Los de este pueblo
En procesión se forman
Con grande anhelo.

Suben al pino
Adonde está la Madre
Del Rey divino
Todos en compañía
Del pastorcillo.

Los hijos de este pueblo
Llenos de gozo,
Reciben a la Madre
De Cristo esposo.
Luego, con ansia
En un templo precioso
Fue colocada.

Colocada que estuvo
En su capilla
Todos los comarcanos
Tienen noticia.
¡Y con qué celo
Vienen a visitarla
Por su consuelo!

De toda la comarca
Vienen devotos
A dorar la reliquia
Del niño hermoso.
Vienen con celo
A dorar a este niño
Rey de los Cielos.

María, que esto oye
De este devoto,
Viene pronto en auxilio
Con mucho gozo.
Y de repente
Lo saca del peligro
De los herejes.

Esta hermosa paloma
Vino volando
A consolar los tristes
Desconsolados.
¡Cuántos rendidos
al llegar a sus plantas
Son socorridos!

A María cantamos
Las seguidillas
Y las gracias le damos
Por su venida.
Viva María
La que en gracia del cielo
Fue concebida.

Con estas seguidillas
Yo me despido ¡Viva!
¡Viva la Madre
Del Rey divino!
Del Rey divino
La que fue aparecida
Al pastorcillo.

Virgen de Magallón

Romeria