Francisco Marín Bagüés

 

Francisco Marín Bagüés

Sin duda nuestro paisano más ilustre, lo citan todas las publicaciones que tratan la pintura aragonesa contemporánea, y se le reserva un artículo en colecciones generalistas como la Gran Enciclopedia Aragonesa, Enciclopedia Temática de Aragón o en Aragoneses Ilustres. Las referencias, con mucho, más completas son el libro de Manuel García Guatas titulado Francisco Marín Bagüés: su tiempo y su ciudad (1879-1961), editado por Caja de Ahorros de la inmaculada en 2004, y el Catálogo de la Exposición Conmemorativa de 1879, con textos también de Manuel García Guatas, publicado por el Ayuntamiento de Zaragoza, texto del que se toman la mayoría de los datos que siguen.

Biografía

Francisco Marín Bagüés nació en Leciñena el 16 de octubre de 1879. Cursó, por imposición paterna, el bachillerato en Zaragoza hasta 1894, año en que puede iniciarse en el estudio de Mariano Oliver Aznar. En 1899 se matricula en la Escuela de Artes Industriales de Zaragoza, donde sigue tres cursos. La precisión en el dibujo que manifiesta en toda su obra es herencia de aquellos años. En 1903 ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, complementando sus estudios en el taller de Hipólito Gómez de Caviedes. Entre 1909 y 1912 vive en Roma y en Florencia, entrando en contacto con el modernismo. A su vuelta a Zaragoza es nombrado Consevador de la sección de pintura del Museo Provincial. Diversos factores provocan en 1915 el inicio de un período de crisis que incluirá su internamiento en mayo de 1916 en el manicomio de Reus. Ya recuperado, en 1918 es nombrado Académico de la de San Luis de Zaragoza. En 1919 abandona casi por completo la pintura, se aisla artísticamente, deja de exponer, se niega a vender obras. Solo durante los veranos en Castelserás o durante su estancia en León en 1926 parece encontrar el equilibrio. En sus dibujos la figura humana desaparece. En sus pinturas deforma la perspectiva y descompone la figura en planos para dotarla de movimiento. En la posguerra retoma la estética regionalista y se prodiga como retratista, siempre al margen del comercio del arte. Entre 1946 y 1949 inicia una última etapa en la que resurgen las escenas y los colores de su infancia. Significativamente, vuelve a Leciñena después de muchos años sin pisar su pueblo. El 24 de mayo de 1961, Francisco Marín Bagüés, el pintor de Leciñena, fallece en Zaragoza.

Obra

Destacaremos aquí las siguientes: Santa Isabel de Portugal (1910), Los Compromisarios de Caspe (1912), El Pan Bendito (1914), Las Tres Edades (1919), La Jota (1932), El Ebro (1934), Exterior de la Catedral de León (1951), Carrera de Pollos (1953), Acarreo de mies (1954).