El Dance

 

Dance de Leciñena

El Dance consta de tres partes, la Pastorada, los Dichos y las Mudanzas. La Pastorada se inicia con el Mayoral y el Rebadán orando a la Virgen, y mientras el Rebadán se propone ir a las fiestas del pueblo se acercan los danzantes para honrar a la Virgen. El Diablo trata de impedirlo, pero el Rebadán logra burlarlo, iniciándose así los Dichos, en los que los danzantes relatan la historia de la aparición en Leciñena de Nª Sª de Magallón. Tras cada Dicho el danzante debe a su vez escuchar una copla burlesca del Rebadán. Posteriormente los danzantes bailan cuatro mudanzas, con música interpretada por dulzaineros y tambor, dando paso al Diablo que esta vez dirige sus burlas a cargos públicos, instituciones, establecimientos...

El Dance se ha representado intermitentemente, siendo quizá la etapa más duradera la que se inició en 1983, año desde el que se ha representado casi sin interrupción. Jerónimo Borao compuso un texto en 1837. Se sabe que un Dance diferente se representó alrededor de 1.870, sin Diablo, se interpretó nuevamente en 1926 con un texto completamente renovado, esta vez con Diablo, se repitió en 1928, con dieciséis danzantes y música interpretada con clarinete, trompeta y tambor, y luego en 1950, sin Diablo y con doce danzantes, y 1951 nuevamente con Diablo. En 1983 se cumplían setecientos años desde el inicio de la devoción por Nª S de Magallón en Leciñena, lo que animó a recuperar el Dance adaptando los textos de 1926 y 1950, y renovando los trajes con diseño del modisto Antonio Marcén Arroyos.